
Bogotá, 3 de marzo de 2026. Con una variación mensual de 2,8 % en febrero, el Índice de Precios Agropecuarios de la Bolsa Mercantil (IPAP-BMC) alcanzó 245,81 puntos, registrando una variación anual de 8,6 % frente a febrero de 2025. El comportamiento del mes estuvo asociado principalmente a variaciones de precio en plátano y tomate, productos de alta rotación en la canasta agropecuaria.
En contribuciones positivas, el plátano aportó 1,14 puntos porcentuales (p.p.) a la variación mensual del índice y el tomate 0,89 p.p., concentrando buena parte del movimiento del mes. También aportaron al alza pollos y gallinas, frutas tropicales y maíz. En contraste, el ganado bovino y la yuca presentaron aportes negativos, lo que moderó parcialmente el incremento total.
El informe señala que las lluvias en zonas productoras de la región Andina afectaron la cosecha y las condiciones de transporte desde Boyacá, Cundinamarca y Nariño. En el caso del tomate, esta situación redujo la oferta desde el altiplano y alteró el ritmo de abastecimiento hacia centrales mayoristas. Para el plátano, las condiciones climáticas y las dificultades logísticas influyeron en la oferta disponible en los mercados.
En febrero, 66,7 % de las subclases que integran el IPAP-BMC registraron variaciones positivas frente a enero, lo que muestra que el aumento no se concentró en un solo producto.
Al respecto, Juan Camilo Suárez, vicepresidente financiero de la Bolsa Mercantil, señaló que “si se analiza el comportamiento del IPAP-BMC en los últimos doce meses, el índice ha alternado entre meses de estabilidad o reducción y repuntes concentrados en productos específicos. La variación anual de 8,6 % refleja esa secuencia acumulada. No se trata de una aceleración continua de los precios, sino de ajustes puntuales, en este caso producto de los impactos en oferta y transporte que terminan incidiendo en el resultado anual”.
En el contexto internacional, referencias como trigo y maíz mantuvieron relativa estabilidad, mientras que la apreciación del peso ayudó a contener presiones asociadas a insumos importados. Esto sugiere que la variación del IPAP-BMC respondió principalmente a factores internos del mercado agropecuario colombiano.
Los ajustes en precios en origen observados en febrero ponen el foco sobre la evolución del mercado en el cierre del primer trimestre. Aunque el entorno internacional se mantiene estable, el comportamiento reciente confirma que los movimientos del IPAP-BMC han estado determinados principalmente por factores internos de oferta. En las próximas semanas, la evolución climática y las condiciones de abastecimiento definirán si el repunte registrado en febrero se consolida o se corrige.
Las papas continúan en su senda alcista de precios iniciada el mes pasado, acompañadas del ganado bovino, los huevos y el maíz.
En abril los precios agropecuarios crecieron anualmente 11.3% cifra que marca el menor aumento anual del indicador en casi 30 meses.